El actual MHP Pere Aragonès, haciendo ver que trabaja para Catalunya
Llevamos meses en el que cierto discurso contra la inmigración empieza a ganar adeptos entre el electorado centrista/conservador en Catalunya.
Ciertas personas compran el discurso vinculando inmigración con delincuencia. Permítanme ir a contracorriente de esa gente y desmentir esa leyenda urbana motivada por las palabras de la alcaldesa de Ripoll. Una señora cuyo mensaje simplista y vacío gana adeptos entre muchos chic@s de familia catalana.
Si bien es cierto que en el municipio donde yo resido(Sant Cugat del Vallès) se puede convivir con gente de diferentes países y religiones hay municipios en el que el choque cultural hace que la convivencia sea muy dificultosa.
Al haber trabajado en el sector turístico he tenido el honor de compartir jornada laboral con gente muy diversa: Personas musulmanas y cristianas con las que nunca he tenido ningún problema en mis casi siete años trabajando en la empresa privada.
Dejemos de criminalizar a la gente por sus creencias y por su lugar de procedencia. Hay gente que no ha tenido las mismas oportunidades de formación respecto a mi persona. Puedo decir con orgullo que mis padres me han podido pagar una muy buena educación en centros concertados en diferentes etapas de mi vida.
La administración pública debería invertir más en formación para la gente joven en vez de apostar por la política del subsidio. Teniendo a una juventud formada conseguiríamos que las empresas no busquen mano de obra en otros países. ¿Quien va a querer formarse o trabajar teniendo una ayuda económica en forma de sueldo Nescafé por parte de papá estado?
Como dijo Ronald Reagan: “El mejor programa social es un empleo”.
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